Ayer mientras regresaba de ver la presentación del libro "¿Quién es la noche?" - excelente trabajo Rogelio- y platicaba con una amiga que me acompañó me di cuenta que una vez más tengo ganas de escribir pero ya con más compromiso....al menos tener una relación adúltera con la literatura, con más compromiso que los destellos y sueños húmedos que tengo con ella.
Voy a comenzar hoy con mi respuesta a la pregunta que está de moda.
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¿Quién es la noche?
El primer problema es preguntar por "quíen" y no por "qué." Hablar de noche es hablar de una recolección de impresiones y vivencias con la oscuridad como punto en común. Decir que la noche es solo oscuridad es decir que una pintura es solo lienzo. De la misma manera, hablar de una persona como solo ser humano es una definición incompleta -de hecho, no podría haber una definición como tal pues toda definición significa exclusión y limitación y no hay una sola definición que cubra al hombre en su totalidad- pues deja de lado sus vivencias, su carne y hueso y su esencia, pero sin hablar de esencia, no como ser humano sino como Gerardo, Rogelio, Mariana, Nadia y más. Una persona es, entre tantos intentos de definición, vivencias y perspectivas con la carne en común. La noche es, por otro lado, vivencias y perspectivas con la oscuridad en común. Cualquiera que desee aceptar lo estipulado hasta ahora tiene que mandar al carajo toda lógica y sentido común; cosa que le recomiendo a cualquiera. Una vez que la lógica ha sido cortésmente enviada al carajo se puede aceptar que dicha acepción lleva innecesaria e irremediablemente a ver a la noche como un "quién."
¿Quién es Noche?
Se resuelve el primer problema, la asamblea vota en contra pero impongo mi resolución y todos aplauden de pie. Ya se sabe qué preguntar y a quién. El siguiente problema es la respuesta. ¿Cómo ha de contestar Noche? Carezco de y la suficiente sensibilidad para sentarme en la oscuridad y esperar una respuesta y mi impaciencia me lleva a una respuesta rápida: al preguntarme sobre quien es alguien no hago más que preguntarme quien creo que es alguien. De la misma manera, asumiendo que Noche es Noche -quien- solo puedo responder desde mi perspectiva de Noche. Entonces, mi respuesta a quién es Noche obedece a lo que yo he experimentado de él o y ella...a lo que he vivido en la oscuridad.
No puedo hacer más que vomitar la respuesta. Noche es trastabillar por las calles en una nube de alcohol, Noche es el humo del cigarro arremolinándose en el techo y la lluvia arrullando mi sueño, Noche es lo que no puedo ver y lo que creo poder ver; Noche es el lado oscuro -diferente o desconocido y por la Prepa ocho después de la media noche significa perder el dinero y ojalá nada más- del jardín y el amanecer de los grillos....pero más que nada Noche es el otro dentro de lo conocido porque la gente renace en ella/él. Supongo que por esto Noche es los primeros besos, mi primer camino a la piel y su risa. Noche es sexo en potencia y acto. Noche es esto y más.
¿Qué es el día? El día es la cruda de los mil carajos.
Gerardo.
1 comentarios:
Espero (tal vez los catorce lo esperamos) que en la tarde de ayer la pregunta de moda se haya disparado sin piedad en la mente de cada asistente a la presentación. Lo que lamentamos sin remedio es que tantas y tantas de esas respuestas, muchas geniales, se hayan perdido en la memoria unas horas después. Por suerte, tu escribiste hoy una maravilla compacta que este blog guardará, al menos por un tiempo, y la rescatará de irse en el aire.
Un abrazo
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